Sobre mí
Alfredo Simón
Tecnología, personas y todo lo que ocurre cuando conseguimos que ambas se entiendan.
Durante más de 20 años he creado, dirigido y participado en proyectos muy diferentes.
Tecnología. Educación. Diseño. Hostelería. Espectáculos. Comercio digital. Finanzas. Blockchain. Inteligencia artificial.
A simple vista pueden parecer mundos distintos.
Con el tiempo entendí que había algo que los conectaba a todos: las personas.
Porque detrás de cada tecnología hay alguien intentando resolver un problema. Detrás de cada empresa, personas intentando construir algo. Y detrás de cada cambio, alguien preguntándose si será capaz de adaptarse.
Ahí es donde encontré mi lugar.
Construyendo puentes entre el mundo tecnológico y las personas.

Nunca seguí un camino demasiado recto.
Mi trayectoria profesional no nació de un plan perfectamente diseñado.
Nació de la curiosidad.
De querer entender cómo funcionan las cosas, de crear proyectos, de explorar sectores diferentes y, muchas veces, de aprender mientras avanzaba.
He sido emprendedor durante más de dos décadas y eso me ha permitido vivir la tecnología desde muchos lugares distintos: como herramienta, como negocio, como oportunidad, como problema y también como motor de transformación.
Pero probablemente los aprendizajes más importantes no llegaron de la tecnología.
Llegaron de las personas.
De los equipos con los que he trabajado. De los proyectos que funcionaron y de los que no. De las conversaciones inesperadas. De empezar de nuevo más de una vez.
Todo eso terminó definiendo mi manera de entender la innovación.
La tecnología solo tiene sentido cuando mejora algo real.
Tu tiempo. Tu trabajo. Tu proyecto. Tu capacidad para decidir. O, simplemente, tu vida. Hoy esa idea conecta todo lo que hago.
Primero entender. Después decidir.
Vivimos rodeados de mensajes que nos dicen que tenemos que adoptar la última inteligencia artificial, automatizar nuestros negocios, invertir en nuevos activos digitales o utilizar la herramienta que acaba de aparecer.
Yo prefiero empezar por otro lugar.
¿Para qué?
No creo en utilizar tecnología porque esté de moda.
Creo en comprenderla lo suficiente como para poder decidir cuándo utilizarla, cuándo no utilizarla y cómo hacerlo con criterio.
Por eso mi forma de trabajar se apoya en tres principios.
Claridad
Entender antes de adoptar.
Sin jerga innecesaria, sin miedo y sin humo. La tecnología deja de intimidar cuando alguien consigue explicarla desde lo cotidiano.
Autonomía
Aprender para depender menos y tomar mejores decisiones.
Mi objetivo no es que alguien necesite constantemente a un experto. Es que tenga suficiente conocimiento para preguntar mejor, evaluar opciones y decidir con mayor seguridad.
Propósito
Usar tecnología cuando mejora algo real.
No toda innovación necesita una nueva herramienta. A veces necesita una conversación, una decisión diferente o simplemente entender mejor el problema.
Las personas primero. La tecnología después. El propósito siempre.
Más de 20 años construyendo, aprendiendo y conectando mundos.
Mi experiencia profesional se ha desarrollado en la intersección entre emprendimiento, tecnología, creatividad y negocio.
He trabajado y emprendido en ámbitos como tecnología, educación, diseño, hostelería, espectáculos, comercio digital y finanzas, incorporando posteriormente blockchain, economía digital e inteligencia artificial.
Esa trayectoria multidisciplinar me permite observar la tecnología desde una perspectiva diferente.
No solamente desde lo técnico.
También desde el negocio, la comunicación, la experiencia del usuario y, especialmente, desde las personas que finalmente tienen que utilizarla.
Actualmente desarrollo diferentes iniciativas relacionadas con tecnología, educación, innovación, economía digital y creación de comunidades, además de impartir formaciones y acompañar a personas y organizaciones que quieren entender e integrar estas tecnologías de una manera práctica.
Y sigo haciendo algo que considero fundamental: seguir aprendiendo.
Porque en un mundo que cambia tan rápido, quizá la habilidad más importante no sea saberlo todo. Es conservar la curiosidad suficiente para seguir haciendo preguntas.
No empiezo por la tecnología. Empiezo por escucharte.
Cuando trabajo con una persona, un equipo o una organización, intento evitar una de las trampas más habituales de la transformación digital: empezar hablando de herramientas.
Primero necesito entender qué está ocurriendo. Qué quieres conseguir. Qué problema intentas resolver. Qué recursos tienes. Qué estás haciendo actualmente. Y qué tendría que cambiar para que realmente mereciera la pena.
Entender
Escuchamos, preguntamos y ponemos contexto antes de proponer soluciones.
Simplificar
Separamos lo importante del ruido y convertimos lo complejo en algo comprensible.
Decidir
Elegimos únicamente aquellas tecnologías, herramientas o procesos que tienen sentido para el objetivo.
Acompañar
Implementamos, aprendemos, medimos y ajustamos.
Una buena estrategia tecnológica no debería conseguir que dependas más de la tecnología. Debería conseguir que tengas más control sobre ella.
¿Cómo conseguimos que la tecnología amplifique nuestras capacidades sin alejarnos de lo humano?
Mi trabajo actual gira alrededor de esa pregunta. La exploro desde diferentes lugares.
Formación
Acercando inteligencia artificial, blockchain y economía digital a personas que quieren empezar sin sentirse abrumadas.
Emprendimiento
Creando soluciones y nuevos modelos donde tecnología y utilidad real puedan convivir.
Divulgación y conversaciones
Escuchando historias, experiencias e ideas capaces de ayudarnos a entender mejor el cambio que estamos viviendo.
Comunidades
Conectando personas que quizá nunca se habrían encontrado pero que juntas pueden hacer que pasen cosas.
Las mejores oportunidades rara vez empiezan con una tecnología.
Empiezan cuando conectas a las personas adecuadas alrededor de una idea que merece la pena construir.
Dónde puedo ayudar

Inteligencia Artificial
Aplicaciones prácticas para entender y usar IA sin necesidad de programar.
Saber más →
Blockchain y cripto
Conceptos, herramientas y seguridad explicados con criterio, sin promesas vacías.
Saber más →
Estrategia tecnológica humana
Ordenar prioridades y decisiones tecnológicas con propósito, no por moda.
Saber más →No necesitas entender toda la tecnología.
Necesitas entender qué puede hacer por ti. Si estás intentando incorporar inteligencia artificial, comprender la economía digital, tomar mejores decisiones tecnológicas o simplemente ordenar todo el ruido que tienes delante, podemos empezar por algo mucho más sencillo: una conversación.
Hablemos